Aprendiendo un concepto de gran utilidad : FISIOLOGIA


El alimento fisiológico es aquel que puede ser correctamente procesado por las enzimas digestivas, nutre, energiza, vitaliza y depura sin requerir procesamiento y sin generar ensuciamiento. Por lo mencionado anteriormente, sabemos que nuestra fisiología digestiva está diseñada para frutas, hojas, hortalizas, verduras y semillas todo en crudo. 

Seignalet lo definía como aquel alimento adaptado a nuestro sistema digestivo originario. 


En este sentido se hace necesario comprender a que diseño original corresponde nuestra fisiología.

Nos remitimos a la historia: 
Estimativamente, hace unos 5 millones de años aparecen los homínidos (los primeros hombres) sobre la faz del planeta y allí se inicia un largo camino evolutivo que nos conduce hasta nuestros días.

El uso del fuego y la cocción de los alimentos, es un hecho que apareció hace unos 300.000 años y modificó sustancialmente las posibilidades de supervivencia del hombre, permitiéndole acceder a otras fuentes alimentarias con las cuales nutrirse.

Otro fenómeno trascendente fue la aparición de la agricultura, que permitió estabilizar la disponibilidad y los ciclos de los alimentos. Contemporáneamente se generó la actividad pastoril y ganadera, otra importante modificación cultural y de hábitos alimentarios. Ambas actividades tienen unos 8.000 años de antigüedad.

En una cultura “azúcar dependiente” como la nuestra, es importante poner en evidencia que si bien hay registros del primer arribo de caña de azúcar a Europa hacia fines del primer milenio (Venecia, año 996), recién a final del Medioevo se introdujo el hábito de endulzar alimentos en el resto del continente, desarrollándose el comercio del azúcar solo a partir de plantaciones caribeñas del siglo XVII.

Por su parte, hace apenas 80 años apareció con gran furor la industrialización de los alimentos, lo cual implicó otro violento cambio de formas y culturas nutricionales. El impacto del alimento industrializado provocó cambios radicales en la disponibilidad y el almacenamiento, lo cual modificó y globalizó las diferentes culturas alimentarias.

Como especie, estamos frente a una experiencia inédita y fugaz. Todos los grandes eventos que modificaron nuestra relación con el alimento aparecen en la última etapa de la evolución.

Las brutales transformaciones agrícolas e industriales del último siglo y las violentas mutaciones en los cultivos y en los procesos de elaboración a gran escala, han generado cambios tan drásticos, que nuestras enzimas y mucinas digestivas todavía no han logrado adaptarse a los cambios.

Un ejemplo de este tipo de cambios en el reino animal lo tenemos con los alimentos balanceados, que tantas enfermedades generan en la crianza industrializada y en las mascotas domésticas. Es más, el caso de las “vacas locas” es una clara demostración de las consecuencias generadas por alimentar a un herbívoro con proteína animal.

Todo alimento apartado de nuestro diseño fisiológico, representa un problema extra para nuestro sistema digestivo y depurativo. Esto no quiere decir que “no podamos consumirlos”; solo indica que estarán demandando al organismo una exigencia extraordinaria y no prevista y esta continua exposición llevará inexorablemente al desorden y la enfermedad.

Por una cuestión lógica, el problema se magnifica cuando nuestra alimentación se basa por completo en alimentos “no fisiológicos”. Y es algo muy frecuente hoy día. Es más, hay gente que posee tal desorden en su estructura digestiva, que rechazan o sienten aversión por frutas y verduras, a las cuales no logran digerir.




Basado en escritos de Néstor Palmetti: www.espaciodepurativo.com.ar